Llega Diciembre con su alegría y a su vez con sus compromisos sociales, reuniones familiares y decenas de actividades que implican un compartir alrededor de la comida. Pero, ¿puedes festejar navidad sin remordimientos? Parece siempre una temporada en la que perdemos el control de nuestra alimentación y sobre nosotros mismos al vernos rodeados de deliciosos postres, tragos, comidas muy elaboradas y donde afloran múltiples sentimientos al estar con nuestros seres queridos, pudiendo dar como resultado que comamos de forma emocional. No te frustres, nuestra nutricionista Alejandra Peña Benavides nos dio los siguientes consejos con los que evitarás que llegues al típico desenfreno de esta temporada, que comúnmente, se convierte en la frase “El próximo año sí empiezo con toda”.

Diciembre no significa dar rienda suelta

Planifica y estructura las fechas de tus compromisos importantes donde sabes que vas a comer un poco más, así podrás enfocarte en seguir con tu buena alimentación durante todo el mes sin perder el camino correcto.

Sigue haciendo ejercicio

Mantente en movimiento, que las vacaciones no sean una excusa para estar más sedentario, más bien que sean un motivo para compartir con tus amigos haciendo actividades físicas  diferentes como: jugar un buen partido de fútbol, ir a clase de rumba o salir a ciclovía.

Se inteligente a la hora de escoger

Es normal que a fin de año se regalen, chocolates, tragos, anchetas o que te inviten a reuniones llenas de preparaciones increíbles, algo que se puede convertir en una tentación o una situación incómoda si quieres cuidarte. Recuerda que no tienes que dejarlas de comer pero decide consumir la que más te guste en vez de todas ellas y siempre hazlo en las porciones adecuadas.

Siempre come de manera consciente

Tomate el tiempo de mirar que hay en la mesa, que es lo que más se te antoja, que es lo que más te funciona y posteriormente sírvete lo que vas a comer durante la noche con tranquilidad, no como si fuera el fin del mundo.

No dejes de comer durante el día para comer más en tu reunión social

Cuando aguantamos hambre o comemos mal durante el día para comer más en el evento que tanto esperamos, es mucho más probable que nuestra fuerza de voluntad se vea doblegada y decidamos comer desenfrenadamente. Mantén tus tiempos de comida en los horarios establecidos, aumenta el consumo de vegetales y alimentos fuente de proteína, mantén al margen el consumo de carbohidratos  e hidratante lo suficiente. También es válido hacer un ayuno intermitente pero te recomiendo pedir asesoría por los profesionales de nutrición para que te guíen adecuadamente.

No subestimes las bebidas alcohólicas

Recuerda que las bebidas alcohólicas también cuentan. Toma con moderación, prefiere bebidas como vino tinto o champaña, y evita cócteles cremosos, azucarados y de porciones grandes.

Decir que NO está bien

Ten presente que eres tú el responsable de lo que entra o no a tu cuerpo. Si antes del evento decidiste que no ibas a tomar más de dos copas de licor, actúa en armonía con tu decisión y no tengas miedo o sientas vergüenza al declinar ofrecimientos. ¡Mantener el control te hará sentir como si hubieras alcanzado la victoria!

Busca alternativas

Tanto si eres el anfitrión como el invitado, no está de más que ofrezcas pasabocas  saludables o sustitutos inteligentes. Prefiere preparaciones o métodos de cocción que eviten el exceso de grasa y azúcar como preparaciones al vapor o al horno.

Ten cuidado con lo que sobra

Evita picar, sobretodo dulces o postres que queden del día anterior, prefiere regalarlo o esconderlo de la vista para así evitar la tentación y estar comiendo todo el día.

Pásala bien, todo es bueno en su justa medida

Recuerda que lo que influye en tu cuerpo son todos los días del año y no solo uno. Si decides comer ese postre que tanto quieres, no te tortures por decidir hacerlo. Ten presente que todo es un balance y que lo importante es escuchar a tu cuerpo, respetarlo y disfrutar de una forma consciente y responsable teniendo en cuenta tus necesidades.