A la hora de enfrentarse a un nuevo reto físico, es muy común escuchar frases como: “no puedo”, “es muy difícil”, “no me queda tiempo”, argumentos que son utilizados, en ocasiones, como excusas. Pero para demostrar que todo está en la mente y que para lograr lo que queremos no hay límites, traemos un historia de vida que cambiará tu forma de ver las cosas, de asumir los retos que definitivamente te harán sentir más positivo y vital. Para cambiar estas palabras negativas por positivas,  contamos el caso de Berta Barón, una mujer de 63 años, a quien le realizaron un reemplazo total de cadera. Aunque muchas personas le decían que era mejor guardar reposo y era casi imposible volver a recuperar su equilibrio por la cirugía realizada, ella decidió enfrentarse a las dificultades que le estaba dando la vida y optó por superarlas. Berta, buscando superar esta situación, tomó la decisión de asesorarse con Carlos Samacá, entrenador personalizado de nuestra sede 114, especialista en entrenamiento para personas de la tercera edad, mujeres embarazadas y niños. Un verdadero profesional en la materia. Después de la cirugía, se evidenciaba que Berta tenía muchas limitaciones: ausencia de masa muscular, falta de fuerza y coordinación en la zona afectada. Para superar estas deficiencias, el entrenador le diseñó un entrenamiento funcional que inició con autocargas y luego therabands hasta llegar a realizar ejercicios de hipertrofia en máquinas. Gracias a su disciplina logró recuperar el equilibrio, tanto así que ahora puede hacer con facilidad ejercicios con peso libre en bases inestables. Sin embargo quedaba un reto por superar que se habían trazado Carlos y Berta, y era lograr hacer Spinning; pues al verse el equilibrio tan afectado, este era uno de los retos más difíciles de alcanzar y al final fue vencido con exigencia y mucho entrenamiento, superando otro obstáculo que Berta llegó a ver como imposible. Luego de tanto entrenamiento, constancia y disciplina los cambios son muy notorios, de tal manera que las limitaciones del comienzo podrían otorgarse a un factor psicológico, tal vez por el sin fin de precauciones que le inculcaban. Algunos se preguntarán ¿Cómo logró esa disciplina? Según Carlos y Berta, el primer paso es trazarse un objetivo, luego viene la parte complicada que es luchar para alcanzarlo. No se puede pretender querer algo y estar de brazos cruzados para lograrlo, así que lo importante es saber cuál es la meta que se quiere alcanzar y darse cuenta que los límites no existen. Hoy en día Berta entrena y lleva una vida saludable con resultados sorprendentes, demostrándonos que las barreras y limitaciones se pueden superar en la medida que exista disciplina, dedicación y asesoría de profesionales que brinden una guía adecuada según los objetivos de cada persona.

Nos encontramos con Nancy Jiménez, una bogotana de 53 años de edad quien residió gran parte de su vida en Venezuela. Una figura del fitness, embajadora de Musclepharm, fisicoculturista y empresaria de 3 marcas importantes Arkkitectos, N21 Fitness y Tematikka Event Planners. Aquí en este blog post nos cuenta su historia como deportista y unas palabras de motivación que llegan a ser útiles a la hora de entrenar.Nancy-contenido Su historia como deportista comenzó a los 5 años en la natación y desde ese entonces se convirtió en una atleta de alto rendimiento, así mismo su disciplina siempre la llevaba a incluir las pesas como parte de su entrenamiento y a los 41 años deja la natación y se dedica de lleno al fisicoculturismo, enfrentándose a varias competencias, donde resultó campeona en la categoría 1,63 y más, Master y Open en los campeonatos nacionales en Venezuela. Sus padres le inculcaron la tradición de ser deportista y por su puesto ella siguió esta tradición inculcándole a su hija Victoria este camino, que hasta el día de hoy las 2 son un equipo que se motiva día a día para nunca olvidar sus objetivos. Una parte de su vida se dedicó a realizar entrenamientos funcionales en parques, lo cual era una experiencia lo suficientemente satisfactoria para ella, debido a que tenía un grupo de entrenamiento donde lograron crear un vínculo familiar. Actualmente entrena en Spinning Center Gym y afirma que ese ambiente familiar que respiraba en los parques se siente en cada una de las sedes, además considera que es un gimnasio innovador, a la vanguardia de todas las tendencias fitness, un espacio que tanto principiantes como expertos se van a sentir cómodos, simplemente un lugar donde te vas a sentir como en casa. Al escuchar que maneja 3 empresas, algunos nos preguntamos ¿A qué horas le queda tiempo de entrenar? ¿Cómo hace para tener ese cuerpo a los 53 años? Bueno, Nancy nos confiesa que ella entrena 1 sola hora diaria y asegura que cualquier persona con 40 minutos de entrenamiento es suficiente para alcanzar sus resultados. Pero cuidado cuando hace referencia a 40 minutos de entrenamiento son dedicados 100% a entrenar, debes desconectarte del celular, no ir al gym a hablar ni a hacer vida social, es un espacio para creer en ti y dejar todo en tu entrenamiento. En su amplia experiencia en el deporte Nancy define la palabra Fitness como ser saludable, más que estar rayado, ser ancho, bajar de peso y cualquier otra cosa. Como consejo nos deja un mensaje para que nunca desfallezcamos sin morir en el intento. “Concéntrate en ti mismo, mírate al espejo, observa tus objetivos, recuerda la razón por la cual comenzaste a entrenar a dónde quieres llegar, si tienes hijos, trabajas, estudias, no es ninguna razón para que dejes tus sueños atrás. Entrena, ve al gimnasio es el único momento que te regalas al día. Todos podemos lograr lo que queramos y en el momento que queramos.”

Consideramos que el entrenamiento va más allá de lo físico, incluso es algo más mental que otra cosa. Por eso este blog post va a ser algo diferente, porque pedimos la opinión de José Chehab el autor del libro “Deshojando a Margarita” para que nos mostrara como el despecho o desamor resultan repercutiendo en nuestras vidas, pero al mismo tiempo fortaleciendo y ejercitando nuestras mentes. Sigue leyendo y no te pierdas este artículo. Deshojando-2 Sin duda hemos escuchado, como tilín de campanita, aquel adagio popular que inapelable reza: “Mente sana en cuerpo sano”. La importancia que supone el cuidado del cuerpo y de la mente para lograr un excelente equilibrio en diferentes facetas de la vida no admite apelación. Eso seguramente lo tiene bien claro quien esté leyendo estas líneas, al menos en lo que atañe el cuidado del cuerpo; de lo contrario no se encontraría en Spinning Center Gym. ¿Y en cuanto a la mente?… Bueno, de seguro muchos lo complementarán con mantras, yoga y meditación, invaluable legado oriental sin duda. Pero insisto, ¿y el resto?… Dónde queda la gimnasia que nos obliga a ejercitar el intelecto, a cuestionarnos, a escudriñar, a hurgar, a descubrir, a entender. Esa que a veces nos saca el ácido láctico del cerebro por cuenta del agotamiento del corazón. La misma que termina invitándonos a ponernos en los tenis del otro para así poder caminar más lejos. Aquella que al final, cuando enfrentamos las cosas “de verdad y de padentro”, nos saca músculo aquí dentro fortaleciendo el alma, mientras lloramos, reímos y comprendemos… En suma, mientras vivimos. Esa que flexiona intelecto y corazón y que al final hace parte de nuestro equilibrio como seres humanos… ¿Qué pasa con esa? Fue justamente en una gimnasia de esas, buscando un poco de equilibrio en pleno desequilibrio, que empecé a escribir las primeras líneas de “Deshojando a Margarita” sin sospechar que meses más tarde estaría publicando una novela. Y mientras deshojamos la vida y esta, a su vez, nos va deshojando también, vamos realizado, a veces sin notarlo, muchos descubrimientos. En todo este deshojar, he identificado, por ejemplo, que existen globalmente tres tipos de tusa: La tusa de amor verdadero, la tusa de amor propio y la tusa de amor imposible. Sin temor a equivocarme, puedo asegurar que la primera sublima, la segunda tumba y la tercera “emputa”. Así entonces, confieso que esta novela es una gimnasia de la mente (y del corazón) que terminó dejándome físicamente exhausto. Un ejercicio que empezó con una “tusa” de amor propio, se hiló con una “tusa” de amor imposible y está dedicada a un amor verdadero. Algunos le llamarían catarsis, yo simplemente diría que siempre podemos terminar tejiendo una bonita manta, por medio de hilos feos. No se diga más: “Mente sana en cuerpo sano”. Bueno, tan solo una cosa más: En la Antigua Grecia, el gimnasio (gymnos) era una institución dedicada a la instrucción física y espiritual. Una instalación de entrenamiento para competidores y, a la vez, un lugar para compartir ideas. Hoy mi cuerpo me está pidiendo a gritos que reanude con el ejercicio físico. Ni modo, he decidido hacerle caso y, además, ¡voy a hacerlo en un verdadero gymnos! Los invito a seguir ejercitándose en forma integral y a leer “Deshojando a Margarita”. Todo en Spinning Center Gym, porque Spinning Center Gym también apoya el ejercicio de la mente.